Precisión arquitectónica: El frasco de perfume exhibe una claridad geométrica absoluta gracias a su silueta perfectamente rectangular con bordes sutilmente biselados. Cada plano se une en ángulos precisos de 90 grados, creando una forma cristalina que captura y refracta la luz con precisión prismática. Las sólidas paredes de vidrio demuestran una claridad y un peso excepcionales, mientras que el tratamiento minimalista de la superficie, sin ornamentación excesiva, permite que la geometría pura capte la atención. Este enfoque arquitectónico para el diseño de frascos de perfume evoca la sensibilidad contemporánea, donde la sobriedad se convierte en la máxima expresión de lujo.