Proporciones majestuosas: El frasco de perfume encarna la sofisticación clásica a través de su silueta cilíndrica perfectamente equilibrada con hombros suavemente redondeados. La robusta construcción de vidrio crea una sensación de permanencia y lujo, mientras que las limpias líneas verticales atraen la mirada hacia el imponente tapón dorado. Este enfoque arquitectónico del diseño de frascos de perfume transforma el recipiente en una pieza destacada: lo suficientemente sustancial como para transmitir importancia y lo suficientemente refinado como para adornar los tocadores más exigentes. La fluida transición entre el cuerpo y el cuello demuestra la maestría del soplado de vidrio.